El Viernes Santo es la festividad Cristiana en la que se recuerda la cruxifición y muerte de Jesucristo. Parece contradictorio que el día del padecimiento de Jesucristo sea una celebración, pero lo es porque en esa conmemoración se justifica la propia fe cristiana y lo que significa Jesús en su padecimiento final, porque sin este no existiera la prueba de la resurrección, promesa en la que también se valida la fe cristiana.

Es conocido en todo el mundo que el viernes santo es el día en que se conmemora la muerte de Jesús, es un día de duelo, de luto. Es uno de los días feriados de México por lo que los mexicanos no van a trabajar. Muchos por supuesto van a los templos, realizan el ayuno y la abstinencia, típicas de ese día, mientras otros se destinan a celebrar el día festivo.

En México, la mayoría de las iglesias realizan representaciones de la Pasión de Cristo, en estas se simboliza el padecimiento, el interrogatorio de Herodes, la flagelación, la coronación de espinas y el momento final: la crucifixión. Es como si cada viernes santo se rememorara la muerte del Mesías y con ello se recuerda su misión en la tierra y el agradecimiento que los hombres deben tenerle.

La iglesia católica en México realiza también otras actividades en ese día especial, de amor y renovación de fe, entre estas actividades, muchas preñadas de la solemnidad propia de un día de duelo se encuentra la Procesión del Silencio, el Sermón del Pésame y la Adoración de la Cruz, en todas se demuestra la devoción, el conocimiento de la obra y vida de Jesús y el deseo de redención de los creyentes.

Se realizan lecturas, meditación, se celebra la eucaristía de la Pasión de Cristo, el pésame a la Santísima Virgen María y finalmente la procesión del Silencio.

Este es uno de los días feriados en México, es por ello que muchos de los no creyentes aprovechan para quedarse en casa, los que tiene algún tipo de fe religiosa, rezan, o realizan algún tipo de ritual relacionado, los que no, simplemente se dedican a cosas pendientes, se reúnen con la familia o amigos. En todos los casos, incluso en aquellos en los que la fe no es la motivación para este día, los mexicanos acuden al respeto y al silencio en este día especial, porque a pesar de no ser asiduos religiosos, son personas de bien, que quieren lo mejor para su Patria, sus familias y para sí.